

Moldes metálicos fabricados a medida para producir tubos de hinca de hormigón con geometría estable, cierre seguro y ciclos de desmoldeo más limpios. Diseñados para trabajar con precisión, resistencia y continuidad en producción.
Cada conjunto se fabrica para responder a una necesidad concreta de producción: geometría estable, maniobra segura, compactación controlada y desmoldeo limpio.



Lo importante no es listar componentes como una ficha más. Aquí se entiende cómo se relacionan noyo, carcasa, mesa, aros y cierres para que el tubo salga con medida, estabilidad y desmoldeo controlado.

El conjunto define geometría interior y exterior, soporta el vertido, mantiene estabilidad y permite abrir o extraer sin castigar la pieza.
Elemento extraíble que marca el diámetro interior del tubo y condiciona el desmoldeo.
Estructura exterior que da forma cilíndrica y permite apertura controlada del molde.
Base, aros y apoyos distribuyen peso, estabilizan el conjunto y facilitan maniobra.
Sistemas mecánicos o hidráulicos que unen, bloquean y liberan el conjunto con precisión.
Medidas, espesores y maniobra se ajustan a plano, taller y condiciones reales de producción.
Cada molde se define según plano, muestra o necesidad de producción. Se revisan medidas, conjunto de piezas, maniobra, apoyos, cierres y acabado antes de fabricar.
Diámetro, longitud y configuración según plano, muestra o necesidad de producción.
Noyo interior, fajas, aros, cierres, apoyos y elementos de maniobra definidos por uso real.
Estructura metálica rigidizada para controlar deformaciones, apertura y cierre.
Protección superficial, pintura industrial y preparación para transporte o montaje.
Revisión de encajes, accesos, puntos de izado y zonas críticas antes de entrega.
Reparación, modificación o evolución de moldes existentes cuando el proyecto lo exige.
El proceso combina lectura técnica, fabricación metálica y ajuste final para que el molde llegue preparado para trabajar en ciclos reales de producción.
Se revisan medidas, uso previsto, maquinaria disponible y condicionantes de maniobra.
Se define cómo abren, cierran, apoyan y se manipulan noyo, aros y fajas.
El taller resuelve soldadura, rigidez, acabado y puntos de trabajo antes de entrega.

Cierres y apoyos pensados para repetición, no solo para una pieza aislada.
Atención a deformación, desmoldeo, mantenimiento y seguridad de manipulación.
Posibilidad de trabajar desde plano, pieza existente o problema de producción ya detectado.
Otras líneas de fabricación de Relente para prefabricado y perforación profunda.
Diseñamos y fabricamos moldes para tubos de hinca de hormigón dormido y concreto, con diámetro estable, extremos definidos, caras de empuje limpias y un sistema de apertura pensado para repetir ciclos de producción sin castigar el taller.
Cuando el fabricante quiere producir tubos para instalación sin zanja, el molde debe ayudar a controlar diámetro, longitud, espesores, alojamiento de junta y caras de empuje.
Muchas consultas nacen por desgaste, deformación, cierres incómodos, extracción lenta o piezas que no salen limpias. Ahí el diseño del conjunto pesa más que el material.
No es lo mismo un tubo estándar que una serie con virola, junta elástica, sufridera, espiga/campana o exigencias dimensionales de obra.
También puede partirse de un molde que ya trabaja: se revisan noyo, camisa, apoyos, aros, rigidización y maniobra para alargar vida útil o mejorar producción.
El tubo de hinca trabaja en una instalación exigente: recibe empuje durante la ejecución, debe mantener alineación y necesita extremos bien resueltos. Por eso el molde se diseña desde la pieza final y desde el ciclo completo de fabricación, no solo desde una medida exterior.
El noyo define el interior; la camisa controla el exterior; los aros y útiles auxiliares condicionan extremos, junta y repetibilidad entre ciclos.
Diámetro, espesor, longitud, conicidad, apoyo y tolerancias deben mantenerse aunque el molde sufra vibración, manipulación, limpieza y uso continuado.
Un buen molde no solo da forma: debe abrir y cerrar con seguridad, permitir hormigonado, facilitar extracción, reducir tiempos muertos y soportar mantenimiento real.
Un molde de hinca no debería resolverse como una carcasa genérica. La geometría del tubo, el empuje, la manipulación y el ritmo de producción obligan a diseñar el conjunto completo con criterio de taller.
Para producir tubo específico de hinca horizontal, el molde debe controlar diámetro, longitud, espesor, extremos y superficies de apoyo con repetibilidad.
Para tubo de concreto de hinca, el conjunto debe resolver camisa, noyo, cierres, aros y desmoldeo sin perder estabilidad durante el trabajo continuado.
Los extremos del tubo, el alojamiento de junta, el apoyo, la sufridera y el reparto de empuje son zonas donde el molde debe mantener precisión.
Cuando el problema es extracción, adherencia, deformación o acabado del tubo de hinca, hay que revisar geometría, sistema de apertura, apoyos y secuencia de trabajo.
Interior, exterior, camisa, noyo, aros y útiles auxiliares definen la geometría real del tubo y condicionan la limpieza del desmoldeo.
Entrada concreta cuando el molde de hinca ya existe pero presenta holguras, cierres vencidos, deformación, desgaste o problemas de maniobra.
Cuanto más clara sea la pieza y el proceso, más precisa puede ser la propuesta técnica.
Información útil para preparar medidas, planos, fotos del molde existente o datos del tubo que se quiere fabricar.
El tubo de hinca debe soportar esfuerzos de empuje y mantener geometría en una instalación sin zanja. El molde exige más atención a extremos, caras de apoyo, junta, reparto de cargas y repetibilidad dimensional.
Sí. El punto de partida son las dimensiones del tubo de hinca, el espesor, el tipo de unión, la geometría de los extremos, las caras de empuje, el proceso de fabricación y el ritmo de producción.
Noyo, camisa, cierres, aros, apoyos, conicidades, superficies de contacto y secuencia de apertura. Si una de esas partes no está bien resuelta, el ciclo se ralentiza o la pieza puede salir con defectos.
Puede estudiarse. Si el molde ya trabaja pero da problemas, se revisan deformaciones, holguras, desgaste, cierre, manipulación, rigidez y posibilidades reales de adaptación sin comprometer la pieza.
Planos, medidas, fotos del molde o de la pieza, diámetro, longitud, tipo de junta, sistema de producción, incidencias actuales y objetivo: fabricar desde cero, reparar, adaptar o aumentar rendimiento.